¿Qué opina la ciencia del Yoga?

El 21 de junio es el día internacional del Yoga, donde miles de personas en todo el mundo se reúnen en diversas ciudades para celebrarlo. La Asamblea General de las Naciones Unidas fue quien decidió, en noviembre del año 2015 proclamar como oficial el 21 de julio como el día internacional de esta disciplina. Se hizo como un reconocimiento por su popularidad universal y por ser beneficiosa para la salud de la población en todo el mundo.

Son muchas las afirmaciones que se hacen sobre el yoga, sobre su supuesta historia milenaria o sobre los beneficios terapéuticos. Aunque, no todas estas afirmaciones tienen evidencias científicas. ¿Cómo y cuándo surgió?, ¿Por qué se hizo famoso? y el factor más importante ¿es tan saludable como indican sus practicantes y sus promotores?

A partir de los 70 años, el yoga comenzó a hacerse popular en occidente, aunque, no fue sino hasta finales de los 80 cuando logró llamar la atención de la comunidad científica. A partir de ese momento, numerosos estudios han demostrado que el yoga no solo ayuda a mejorar la condición física de las personas que lo practican, sino que también reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares e incluso es utilizado como un extra en tratamientos contra la depresión y la ansiedad. Sin embargo, a pesar de ser una práctica comúnmente recomendada, muchos de los estudios no confirman que el yoga aporta algunas ventajas en comparación con otro tipo de disciplinas, como el ejercicio aeróbico o la meditación.

Disminuyen el riesgo de enfermedades cardiovasculares

en la escuela Médica de Harvard un equipo de investigadores realizaron un análisis de todos los estudios y ensayos clínicos que relacionan la práctica del yoga con la disminución de riesgos en enfermedades cardiovasculares en el año 2014. En el estudio se demostró que efectivamente se generaba una reducción del riesgo en los pacientes que realizaban yoga con respecto al resto de personas que llevaban una vida sedentaria. Los resultados demostraron, que la práctica del yoga ayuda a regular la presión arterial, a reducir los niveles de colesterol en el cuerpo y mejora el índice de masa corporal en el cuerpo de las personas que lo practican. Aunque, el mismo estudio demostró que no existen diferencias significativas entre los practicantes de yoga y los que realizan cualquier otro tipo de ejercicio aeróbico, como montar bicicleta, correr o realizar algún ejercicio de resistencia.

En conclusión, este estudio cuenta con evidencias que indican que la práctica de esta disciplina es beneficiosa para las personas. Aunque, enfocándose en las investigaciones realizadas para ese momento se basan en “ensayos clínicos que son muy pequeños, de corta duración y demasiado heterogéneos, lo que impide obtener una conclusión definitiva sobre la eficiencia del yoga en el cuerpo humano”. También, aseguran que es necesario “realizar más pruebas que cumplan con los estándares metodológicos para comparar la relación de costos y beneficios del yoga frente a los métodos tradicionales, como el uso de medicamentos u otros ejercicios.

Se necesitan estudios más rigurosos

Hablando sobre la afirmación de que el yoga mejora la salud mental, disminuyendo los niveles de ansiedad y estrés, además de las últimas investigaciones que suman optimismo y cautela a los beneficios. Los dos mayores estudios hechos hasta la actualidad, uno realizado por investigadores del Campus Alberta de Psicología aplicada y en la Universidad de Cincinnati, demuestran evidencia que parecen indicar que los pacientes presentan cuadros de ansiedad y depresión mejoran en un gran porcentaje luego de complementar sus terapias practicando yoga, pero de nuevo puntualizan que los ensayos clínicos realizados tienen “limitaciones metodológicas” y que aún es necesario llevar las investigaciones a un siguiente nivel, un poco más riguroso.

Aunque, el yoga no es tan solo una práctica que genera beneficios para la salud de la población mundial, tal y como asegura la ONU, sino que además supone un importante negocio en constante y pleno crecimiento. Hace algunos años Journal of Marketing publicó un estudio donde se analizó la evolución del mercado del yoga desde el año 1960 hasta nuestros tiempos.

Un negocio que mueve cientos de millones de Euros. Las conclusiones del estudio, luego de que el yoga se despegara de los aspectos religiosos y espirituales y se centró en el bienestar mental y físico, comenzó a extenderse por todo el occidente, especialmente en Estados Unidos.

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